Este blog cumple un año este mes. El 4 de agosto fue el primer post y creo que ya sé que quiero de regalo de cumpleaños de blogger:

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¿No será mucho? Primero somos responsables de su merma y luego les quitamos la comida de la boca (mas bien de sus barbas). La gigantescas ballenas se alimentan de este pequeñisimo crustáceo llamado Krill y nosotros vamos y se lo quitamos para adornar un plato en la mesa. Será rico, será nutritivo, será de lo más "in" comer krill, pero ¿será necesario?. Tanto -creo- como comer caballitos de mar confitados. Solo gula.
Mas allá de las evidentes diferencias presupuestarias, estos dos proyectos se la están jugando por lo mismo: acercar a los niños a los océanos. El internacional programa OSO (O´Neill Sea Odissey) y nuestro criollo curso de la Liga Marítima de Chile, son parte de las iniciativas de conocer en mayor profundidad ese mundo azul que se pierde en el horizonte mientras lo miramos...más de algún pececito caerá bajo el influjo del mar de alguna u otra forma...
" Urashima Taro vivió, hace cientos y cientos de años, en una de las islas situadas al oeste del archipiélago japonés. Era el único hijo de un matrimonio de pescadores. Una red y una barquichuela constituían toda su fortuna. Sin embargo, el matrimonio veía compensada su pobreza con la bondad de su hijo Urashima. Y sucedió que cierto día el muchacho caminaba por una de las calles de la aldea, cuando de pronto vio a unos cuantos chiquillos que maltrataban a una enorme tortuga. De seguir de aquel modo mucho tiempo, hubieran acabado por matarla..."
En mi país se les dice pingüinos a los estudiantes secundarios, en analogía al uniforme oscuro y el aglomeramiento tan característico de la especie. Todos hemos sido pingüinos alguna vez. Todos. Si no, ni siquiera estaríamos leyendo esto. No tendríamos cómo juntar las letras para leer una palabra y asi conjugar hasta lo indecible...pero lo que me lleva a escribir este post es que esta bandada actual me tiene en completo asombro porque los pingüinos que se educan (o tratan de hacerlo) en colegios públicos se aburrieron de esperar para que les den las herramientas básicas, de calidad para poder educarse dignamente y reclaman como hace mucho no se escuchaba en estas tierras australes. Reclaman por educación de verdad, solidaria y equivalente. Si La Marcha de los Pingüinos nos decía ya de la fortaleza de estas aves, hoy los Pingüinos escolaris chilensis nos están dando una lección no solo de fortaleza sino de valentía de encarar una verdad social vergonzosa....que no la queramos ver es otra cosa...pero creo que esta vez no podremos enceguecernos porque la fuerza de los pingüinos esta en marcha.
Ya quisieran algunos divos y divas de la música este disco de oro, pero lo cierto es que uno de los pocos mamíferos acreedores de este “galardón” son las ballenas yubartas, quienes son conocidas como las más cantoras de los cetáceos. Su despliegue artístico lo realizan principalmente en las etapas de reproducción (era que no!) y que, con sus casi 30 minutos musicales, es el canto más largo y el más complejo del reino animal.
Esto lo envió el hermano de Pequeño Pez: Véanlo aquí. Es algo así como un Cristal Voyager chico...quizas menos místico que aquel, pero no es menor su mérito, para nada. Además quedo con la sensación que las guitarras y el mar se llevan bien...Que lo disfruten.

Mayo es el mes del mar en nuestro país. Esto ocurre, no a condición inicial del aprecio que podamos tenerle a nuestro extenso territorio marítimo, sino mas bien a causa de un combate naval que para algunos es una hazaña de proporciones, para otros la muestra clara de la costumbre nacional de conmemorar derrotas y para los menos es solo un hecho histórico que no se condice con la inmensidad de las aguas. Lo cierto es que en nuestros colegios el mes entero esta dedicado a girar las cabezas de nuestros niños para mirar al poniente. Así por lo menos era en mis tiempos (no es que tenga tantas décadas, pero para rematar cumplo años en este mes). Recuerdo cómo nos enseñaban acerca de la actividad de los pescadores, los recursos del mar, las millas de territorio marítimo y cómo esperaba con ansiedad la confección del infaltable acuario de caja de zapatos, con pescaditos de papel colgados con hilos de coser y un celofán azul por delante. Notable.